Una línea de producción no para por falta de capacidad. Para por falta de material. Alguien no trajo las piezas a tiempo, las trajo mal orientadas o las dejó en el sitio equivocado. La alimentación de línea automatizada resuelve eso: la pieza correcta, en la posición correcta, en el momento exacto. Sin operario alimentando a mano, sin paradas por desabastecimiento, sin cuellos de botella que empiezan en el borde de la línea.
Cada pieza pide su propio sistema de alimentación. Un tornillo no se alimenta igual que una botella ni que una plancha metálica. Estas son las tecnologías que integramos:
Piezas a granel volcadas en una tolva que necesitan llegar a la estación orientadas y separadas una a una. El vibrador se encarga de todo: selecciona la posición correcta, descarta las que vienen mal y entrega cada pieza al ritmo exacto que necesita tu máquina. Es la solución más habitual para tornillería, tapones, cápsulas, piezas de plástico pequeñas y componentes eléctricos.
Coger una pieza de un sitio y dejarla en otro con precisión milimétrica. Parece simple hasta que lo tienes que repetir 3.000 veces por turno sin variación. Integramos sistemas pick & place neumáticos para ciclos rápidos con piezas ligeras, eléctricos para recorridos largos o posiciones variables, y robóticos cuando la pieza cambia de formato o necesita una manipulación más compleja. El PLC coordina el pick & place con el resto de la estación para que el ciclo no pierda ni una décima.
Bandejas apiladas, formatos encajados, blísteres agrupados o piezas que llegan en lotes y necesitan entrar en la estación de una en una. Diseñamos el sistema mecánico de desapilado, lo automatizamos con PLC y lo sincronizamos con la estación siguiente. Cada unidad sale del desapilador posicionada y lista para proceso, sin intervención del operario.
El material llega del almacén al borde de la línea en pallets o contenedores. Hay que desembalar, separar formatos, dosificar a cada estación según el plan de producción y retirar el embalaje vacío. Automatizamos todo ese flujo para que la línea reciba material sin que una carretilla entre en la zona de producción y sin que un operario tenga que decidir qué va a qué estación.
A veces la pieza no basta con moverla: hay que verla, cogerla con un robot o traerla desde el almacén sin carretilla. Estas tecnologías trabajan junto con la alimentación de línea:
La cámara identifica la pieza, comprueba su orientación y le dice al sistema de alimentación si está bien o si hay que descartarla. Piezas correctas a la línea, defectuosas fuera. Sin inspección manual.
Cuando la pieza es pesada, irregular o necesita una colocación precisa, un robot o un cobot la manipula mejor que cualquier sistema mecánico. Lo integramos con el PLC de la estación para que forme parte del ciclo de producción.
El material viaja del almacén al borde de línea en un vehículo autónomo. Sin operario, sin carretilla, sin esperas. El AGV sabe qué estación necesita material y cuándo.
Alimentación de tornillería, clips, piezas de plástico y componentes metálicos a estaciones de montaje. Ritmos altos, tolerancia cero a paradas.
Alimentación de envases, tapones, prospectos y cajas a líneas de envasado y empaquetado. Cada formato necesita su sistema de presentación.
Componentes pequeños, frágiles y con orientación crítica. Bowl feeders de precisión y pick & place con control de posición.
Cualquier línea donde alguien está alimentando piezas a mano. Si lo hace un operario, probablemente podemos automatizarlo.
Ese es el problema más fácil de resolver y el que más producción roba. Cuéntanos qué piezas necesitas alimentar, a qué ritmo y en qué posición. Te proponemos el sistema que mejor encaje.